Estados Unidos tiene un largo historial de supresión de votos, este término es conocido como cualquier esfuerzo ya sea legal o ilegal, por medio de leyes o reglas administrativas que impiden que votantes elegibles se registren para votar o voten luego de estar registrados.
La táctica más común para suprimir el voto en varios estados es la ley. La Unión Estadounidense por las Libertades Civiles (ACLU, según sus siglas en inglés) expresa que desde 2008, se han aprobado medidas para dificultar a los estadounidenses a expresar su derecho al voto, en especial para los afroamericanos.
Entre las más importantes se puede mencionar recortes a las elecciones anticipadas, leyes de identificación a los votantes y purgas de listas de votantes, según ACLU.
En una cronología acerca de la supresión de votos en la historia de Estados Unidos, ABC News asegura que ha sido una política existente a lo largo del tiempo. Esto va desde leyes de Jim Crow hasta la anulación de la Ley de Derechos Electorales de 1965.
Las leyes de Jim Crow son denominadas como un “horror”, ya que afectaron a los afroamericanos, suprimiendo sus derechos civiles y no les permitía exponerse en lugares públicos.
Por otro lado, en 1965 se aprobó una de las leyes más impactantes sobre el voto, la Ley de Derechos Electorales, y representó un avance para los estadounidenses de color. A final de ese año se habían inscrito 250,000 nuevos votantes afroamericanos.
Sin embargo, desde el año 2010 se han recibido diferentes objeciones a la Sección 5 de esta enmienda, en especial en Texas, Carolina del Sur, Georgia, Carolina del Norte, Misisipi y Luisiana.
Dicha situación trajo como consecuencia que la Corte Suprema declarara nula una parte de esta sección cinco, permitiendo a nueve estados modificar sus leyes electorales sin necesidad de tener la aprobación federal.
En Texas cada día crece el temor a una supresión masiva de votos, tomando en consideración que es uno de los estados más importantes del país, ya que aporta 38 votos al Colegio Electoral.
El estado tiene una de las leyes más restrictivas sobre el voto. Solo permite que los votantes registrados voten en ausencia si tienen 65 años o más, están encarcelados o padecen de alguna discapacidad.
Asimismo, la Corte Suprema de Texas dictaminó que la falta de inmunidad ante el COVID-19 no es una razón suficiente para calificar como discapacidad de buena fe, es decir, que las personas que argumentan esto no pueden emitir su voto por correo.
Las restricciones para votar continúan dentro del estado. El miércoles, la Corte Suprema ordenó que el secretario del condado de Harris, Chris Hollins, no tenía permitido enviar las boletas de votos de ausencia a todos los votantes registrados del condado.
La decisión llegó después de que el gobernador de la entidad, Greg Abbott (R), firmó una orden ejecutiva que limita a cada condado a tener un solo lugar para entregar sus boletas electorales.
Con un solo cajón para depositar los votos, significa que alrededor de 4,7 millones de personas tendrán que dirigirse a un solo sitio en medio de la pandemia del COVID-19 en el solo en el condado de Harris, dónde se encuentra la ciudad de Houston.
El condado más grande o extenso del estado es el condado de Brewster, tiene tres veces el tamaño del estado de Delaware y más de 500 millas cuadradas (1.300 km2) más grande que Connecticut, por lo que sería extremadamente difícil para los votantes poder depositar su voto en un solo buzón de correo.
¿Qué repercusión tiene esto? Los texanos tendrán que viajar largas distancias para poder votar y tal como lo califica The Guardian es otra táctica para suprimir votantes.
Otra situación que está creando conmoción entre los votantes es que el gobernador aseguró que tantos los centro de votación como las iglesias estaban exentos de las máscaras por “propósitos constitucionales”.
“No queremos negarle a alguien la posibilidad de ir a votar simplemente porque no tiene una máscara”, aseguró Abbott.
Pero esto no es todo, hace dos días –otra vez- la Corte Suprema del estado, (la mayoría de los jueces son republicanos), ordenó que en la ciudad de Houston no puede enviar boletas por correo a 2 millones de votantes.
Durante años Texas se ha caracterizado por ser un estado con un nivel bajo de participación electoral, la principal razón son sus múltiples restricciones, además de las mencionadas destacan:
1. Los votantes no se pueden registrar en línea.
2. La votación anticipada es muy limitada.
3. Se han recortado el número de mesas de votación.
4. Los funcionarios electorales deben permitir la observación de observadores, sin importar que los votantes se sientan intimidados.
Diversas partes del país tienen leyes que restringen u obstaculizan la votación de los estadounidenses. En el estado de Wisconsin en el año 2015, una ley obliga a los individuos a presentar una identificación con fotografía.
Una demanda presentada alega que no cuentan la identificación de los estudiantes como válida y esto es una violación derechos de los votantes de la Enmienda 14 de votar sin cargas.
Pese a esto, un juez dictaminó que cambiar esta norma tan cerca de las elecciones solo generaría confusión.
En el año 2019, en Florida miles de personas salieron a votar para restaurar el voto de 1,4 millones de expresidiarios.
Sin embargo, a principios del mes de septiembre la Corte Suprema del estado ordenó que los excarcelados por delitos graves solo podían votar si pagaban todas sus deudas fiscales.
La orden representó un fuerte golpe para los defensores del derecho al voto.
Este año, en Pensilvania la Cámara de Representantes aprobó un proyecto de ley para hacer la “votación de correo más segura”, el proyecto tiene el principal objetivo de evitar el retraso en las boletas y eso hará que los votos se comiencen a procesar tres días antes de las elecciones.
Por su parte, los demócratas esperan luchar en contra de esta legislación para darles más tiempo a los votantes.
Además de las restricciones para los votantes aprobadas por medio de las leyes, existe otro problema: el alto margen de rechazo de las boletas electorales.
En las primarias que se efectuaron en Florida en marzo de este año, un estudio publicado por el Proyecto de Elecciones Saludables de Stanford-MIT demostró que las minorías tenían más probabilidades de que sus votos fueran rechazados que los votantes blancos.
Durante las primarias de este año, contabilizaron 550.000 boletas electorales rechazadas. La mayoría de estos votos fueron emitidos por correo, así lo relató NPR.
Los expertos en derecho al voto expresan que los esfuerzos por limitar el acceso a las urnas crean un clima de desconfianza en el proceso electoral, esto a su vez trae como consecuencia la falta de entusiasmo de los votantes. De hecho, los estudios han demostrado que los principales afectados son los latinos y los votantes afroamericanos.
De acuerdo a datos de 2017, publicados por el Journal of Politics, las estrictas leyes de identificación de votantes “alteran sustancialmente la composición de quiénes votan y, en última instancia, sesgan la democracia a favor de los blancos y los de la derecha política”.
Algunos de los casos más comunes es la firma, esta debe coincidir con la que tienen archivada los funcionarios electorales.
Otra razón para ser rechazar los votos es que lleguen después del tiempo estimado. (Tomando como referencia los comicios de 2016).
Miles Parks de NPR comunica que cada votación depende del estado, pero en algunos casos los funcionarios electorales se comunican con los votantes para reportar algún tipo de error.
Esto podría afectar los votos de los demócratas, debido a que un gran porcentaje de esta población electoral lo hará por este medio, en primera instancia como resguardo por la pandemia del nuevo coronavirus.
Desde que inició la pandemia Joe Biden ha promovido el voto por correo al igual que Nancy Pelosi, presidenta de la Cámara de Representantes.
Mientras que Donald Trump no está de acuerdo con este método para votar. En agosto, el presidente afirmó que “El voto universal por correo será catastrófico, hará que nuestro país sea el hazmerreír del mundo”.
“El problema con el voto por correo, en primer lugar, es que nunca vas a saber cuándo acaba la elección”, afirmó.
La mayor preocupación de Trump es que los resultados de las elecciones no se conozcan el mismo 3 de noviembre.
Mientras más cerca están las elecciones, el inquilino de la Casa Blanca y el partido Republicano insisten en “satanizar” el voto por correo.
Algunos estados ya cerraron su convocatoria para registrarse y sumar votos por correo, esto solo es sinónimo de más trabas para los votantes estadounidenses.
A continuación el deadlines para registrarse.