Un tema que ha tomado relevancia en los últimos años son las cárceles privadas en Estados Unidos, ¿Por qué? Una de las razones es que se ha convertido en un negocio lucrativo debido a que este país posee la población carcelaria más grande del mundo.
In fact, las estadísticas indican que 1 de cada 110 adultos estadounidenses está actualmente encarcelado y que 1 de cada 38 adultos está bajo algún tipo de supervisión correccional, así apunta un artículo de Fox News publicado en 19 de diciembre de 2018.
La privatización de los centros de detención no es un hecho nuevo en EEUU, la historia indica que data desde la época de la Guerra Civil, es decir, en pleno 1852 cuando una cárcel llamada San Quentin en California abrió sus puertas de forma privada. Años después la prisión pasó a ser estatal, pero esto no significó el fin de la privatización.
De acuerdo a datos del mismo reportaje de Fox News, “The cold hard facts about America’s private prison system”, en 1980 se desarrolló más este “negocio” debido al crecimiento de prisioneros ligados al tráfico de drogas.
Empresas privadas
Y si preguntas, ¿hacia dónde van los fondos que el Estado invierte en estas prisiones? Va dirigido a empresas privadas. La más importante en todo el país es Corrections Corporation of America (CCA), cuya sede se encuentra en Nashville, Tennessee y opera, de acuerdo a información de su sitio web, en más de 60 cárceles en todo el país.
CCA controla desde centros de detención federal para inmigrantes latinos e indocumentados, prisiones para estadounidenses que cumplen delitos no violentos, sino relacionados a la compra de algún fármaco o estupefaciente. Según las propias estadísticas de la compañía esta tiene una capacidad de más de 80.000 mil camas.
El otro gigante del sector es Geo Group y ambos cotizan al año grandes cantidades de dinero. Según un artículo publicado en El País en el año 2014, CCA registró en el año 2013 una ganancia neta de 4.3 billones de dólares y debido a estas cuantiosas ganancias, importantes bancos de Estados Unidos invierten en su modelo de negocio.
«CCA administra más de 60 cárceles en Estados Unidos»
Pero, ¿cómo funciona este mecanismo? Las prisiones privadas le exigen una cuota mínima de ocupación al gobierno y esto se mantiene, sin importar que los índices de crímenes bajen.
El gobierno desde la era de los 80’s comenzó a subcontratar el manejo penitenciario y desde entonces masivos encarcelamientos mantienen las cuotas y según las estadísticas la mayoría de los reclusos son latinos y afroamericanos reporta la British Broadcasting Corp., BBC.
De acuerdo a lo publicado por la British Broadcasting Corporation (BBC) en el año 2013, estos dos grupos representan el 80 % de la población carcelaria de los Estados Unidos. Esta cifra no necesariamente indica que la delincuencia haya aumentado, sino que las leyes en el país han cambiado y penas que antes se consideraban menores ahora son más graves.
«Son leyes discriminatorias que perjudican a los grupos minoritarios», afirmó a la BBC Mundo Roberto, quien es cofundador de y estratega del web site “Presente.org”, una de las organizaciones online de representación de los derechos de los latinos en Estados Unidos.
Jugosos contratos
Las leyes migratorias comenzaron a cambiar durante el gobierno de Bill Clinton, esto gracias a la aprobación de senadores que pertenecían a los estados fronterizos con México y con el pasar del tiempo se fueron endureciendo con las administraciones posteriores.
Programas como Steamline, creado en la presidencia de George W. Bush, el cual dota patrullas fronterizas y también el proyecto Comunidades Seguras, creado bajo el gobierno de Barack Obama, que se encargaba de detener y deportar a los migrantes.
Lo cierto es que en la actualidad la mayoría de los delitos relacionado a deportaciones terminan en cárceles privadas y todo indica que el gobierno prefiere traspasar ciertas responsabilidades a estas compañías con ánimo de lucro.
El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de los Estados Unidos (ICE, de acuerdo con sus siglas en inglés) mantiene grandes contratos con estas empresas. BBC en su artículo “Los indocumentados y el negocio de las cárceles privadas en EE.UU” asegura que las compañías que se encargan de este servicio cobran, cuantiosas sumas, por detenidos, por servicios médicos, transporte y alimentación.
Diversas ONG’s como Equal Justice Initiative (EJI) y Prison Policy Initiative han denunciado supuestas violaciones de derechos humanos a los presos. Las denuncias van desde trabajo forzoso, comida podrida, hacinamiento, aislamiento y ataques sexuales y hasta asesinatos.
De acuerdo a Peter Cervantes-Gautschi, director ejecutivo de Enlace, una alianza de organizaciones y sindicatos de trabajadores de bajos salarios de México y EE.UU, declaró a la BBC, en el 2013, que un acta del Departamento de Seguridad Interna (DHS por sus siglas en inglés) prohíbe la supervisión pública de los centros de detenciones privados.
“Por ley no puede haber monitoreo de prisiones subcontratadas. Aunque hay guías establecidas para las condiciones mínimas, no hay manera de hacerlas cumplir. Se salen con la suya en todo”, comunicó Cervantes-Gautschi.
Tasa de criminalidad
Desde hace una década la tasa de criminalidad en Colorado ha disminuido, sin embargo, esto no significa que en las cárceles privadas haya menos prisioneros, al contrario, cerraron cinco centros públicos desde el 2009 hasta el 2013.
¿El motivo? Es importante que El Estado cumpla con su compromiso y garantice la cuota de detenidos. El caso de Colorado no es el único, otros estados de EEUU también han tenido que recurrir a este mecanismo.
Según reza el informe de la sociedad civil con sede en Washington, In the Public Interest (ITPI), de unos 62 contratos que hay de prisiones privadas en Estados Unidos, 65 % establecen algún tipo de garantía mínima de números de reclusos o alguna penalización de camas vacías.
Pese a las múltiples negativas y esfuerzo de los activistas en contra de las cárceles privadas, está demostrado que durante la administración de Donald Trump las empresas ligadas a este negocio han aumentado su valor en la bolsa.
El diario El Economista.es, en un reportaje publicado en mayo de 2017 estimó que durante el año 2018 la compañía CCA, alcanzaría un margen de ganancias aproximado de 181 millones de dólares, mientras que Geo Groups 196 millones.
La relación de las prisiones privadas con el gobierno estadounidense parece que se fortalece cada vez más, lo que quiere decir que estas continuarán manteniendo su status dentro de la sociedad y que las cárceles públicas irán cerrando sus puertas a medida que la tasa de criminalidad baje.
Ahora, las preguntas más importantes son ¿realmente los presos de las cárceles privadas son importantes? Y segundo: Realmente, ¿qué significa que se mantengan estos índices de prisioneros por centros de detención?